Vacunas y otros medicamentos

Si estás tomando ciertos medicamentos como corticoides e inmunosupresores, puedes ser más vulnerable a las infecciones. Esto se debe a que estos fármacos disminuyen la actividad de tu sistema inmune.
Por ello, trata de evitar estar cerca de personas con tos, resfriados o  gripe. Los profesionales de la salud recomiendan  recibir la vacuna anual contra la gripe si tienes una EII, especialmente si estás inmunodeprimido.
Para evitar las infecciones gastrointestinales, ten cuidado con la higiene al preparar y cocinar los alimentos. Es posible que también tengas que tener un cuidado extra si viajas al extranjero y visitas países con un mayor riesgo de infecciones alimentarias e infecciones por el agua.

Si necesitas tomar medicamentos que se pueden comprar sin receta, es mejor que evites el ibuprofeno y el diclofenaco. Estos medicamentos son antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y las investigaciones sugieren que estos fármacos pueden desencadenar un brote.

A algunas personas también les puede afectar el ácido acetilsalicílico, un simple analgésico como el paracetamol puede ser una opción más segura para ellos.

Si aún así encuentras que sigues necesitando ayuda con el dolor, habla con tu médico de atención primaria.

Alimentación saludable

El llevar una dieta equilibrada y nutritiva es importante para mantener una buena salud. Sin embargo, algunas personas con EII pueden encontrar que esto es difícil de conseguir. Ciertos alimentos pueden afectarte, especialmente si tienes enfermedad de Crohn, así que puede ser necesario evitarlos, especialmente si estás teniendo un brote. Estos alimentos no afectarán a tu condición a largo plazo, pero puedes notar que te pueden ocasionar síntomas desagradables a corto. Por lo tanto, mientras estás en un brote, puede ser mejor intentar comer otros alimentos, que no te den los mismos síntomas. Además, si tienes crohn en el intestino delgado, puedes tener dificultad para absorber ciertas vitaminas y minerales.

La diarrea es un síntoma muy común en EII y el reducir el consumo de alimentos ricos en fibra por un tiempo puede ayudarte a llevarla mejor.

Si tienes que evitar algunos alimentos, lo más importante es asegurarte de que a pesar de ello mantienes una dieta completa y equilibrada.

También es posible que necesites tomar suplementos nutricionales para compensar deficiencias.

Por esto, suele ser útil contar con ayuda especializada y consejos sobre la dieta, sobre todo si tienes crohn. Puedes pedirle a tu equipo médico de EII que te derive a un nutricionista.

Mantenerse hidratado

El beber suficientes líquidos también es un factor clave para sentirse bien. Una persona con EII tiene más probabilidades de deshidratarse si, por ejemplo, sufre diarrea o han tenido ciertos tipos de cirugía. En este artículo puedes encontrar más consejos para evitar la deshidratación.

El mantener el equilibrio de líquidos puede ser especialmente difícil con una ileostomía.

Nutrición enteral

Algunas personas con enfermedad de Crohn usan nutrición enteral (líquido especialmente diseñado para alimentar a personas con una patología concreta) como parte de su programa de tratamiento. Hay varios tipos de preparados de nutrición enteral, pero todos contienen un nivel muy alto de nutrientes y se pueden utilizar sustituyendo a los alimentos o en cantidades menores como suplemento.

La nutrición enteral exclusiva se usa más a menudo como tratamiento en niños con crohn porque repercute positivamente en su  crecimiento y puede evitar el uso de corticoides.

Varios estudios han sugerido que el uso de estos alimentos como suplementos a largo plazo también puede ayudar a los adultos a mantener la enfermedad de Crohn en remisión. Pero, se necesitan más investigaciones para confirmarlo.

Prebióticos y probióticos

Seguro que has leído o escuchado que los prebióticos y probióticos pueden ayudar a que la gente se sienta bien.

Todos tenemos miles de millones de bacterias en nuestro intestino, algunas de las cuales son buenas para nuestra salud, otras, en cambio, son nocivas.

Los prebióticos son carbohidratos fermentados que pueden estimular el crecimiento de las bacterias del intestino potencialmente buenas. Se pueden tomar como suplementos y, por lo general, tienen que tomarse continuamente para mantener su efectividad. El rol de los prebióticos en la EII todavía no se llega a entender  completamente y aún no hay evidencia suficiente para mostrar que haya beneficios asociados a la toma de prebióticos para las personas con crohn o colitis ulcerosa.

Los probióticos son microorganismos vivos o bacterias “amigables” (beneficiosas), que también se pueden tomar como suplementos para aumentar el  número de bacterias buenas en el intestino. Algunos estudios han sugerido que ciertos probióticos pueden ser útiles en colitis ulcerosa. En particular, si has tenido una cirugía por la colitis ulcerosa, algún probióticos podría ayudar a prevenir y tratar la reservoritis. Las evidencias sobre la eficacia de los probióticos en  las personas con enfermedad de Crohn todavía son escasas.

Se necesita hacer más estudios sobre la eficacia de los prebióticos y los probióticos, pero puede valer la pena hablar sobre el tema con tu médico de atención primaria, el especialista de digestivo o un nutricionista.